Hola de nuevo. Me parece que muchos se alteraron por lo que pasó con el remisero. Bueno, no voy a entrar en discusion porque yo hago lo que me parece acertado y no soy ninguna genia para creermelas. Pero si entonces les contara aquella vez que dormí en la calle y lo que pasó no sé capaz y alguno hasta piensa que estoy loca.
Pasó cuando laburé un tiempo de puta en la calle, ya conté más o menos como era la onda, y lo para la mierda que se sentía que te recogan. La verdad una ve la vida re vacia cuando está en la calle y trabaja vendiendo su cuerpo. Yo veia pasar a toda esa gente con autos nuevitos invitandome a subir dentro para una chupada que me preguntaba que mierda estaba haciendo mal con mi vida que no tenia direccion, bueno, no tiene direccion.
Uno de esos días, que el laburo estuvo re flojo, no tenía donde ir a dormir. Todavía no había nacido Santi asi que era más loca todavía y se me ocurrió ir a dormir a una plaza en Retiro, porque se las veia limpitas y además no tenía muchas amigas. En la calle no podés tener amistades solo competencia siempre.
Bueno, era pasada la medianoche cuando me acosté en los pastos, en la placita esa que aparece donde termina florida, frente a retiro, y av del libertador. Estaba con una pollera negra y una carterita que usaba con todas mis cosas, estaba molida y apenas me acosté me dormí. Me despertó una mano rozando mis piernas. Y cuando abrí los ojos estaba un vagabundo arrinconado al lado mio haciendo que descansaba. Me dijo con tranquilidad: " che, rubia, (usaba tinte por esos días), te molesta si me acuesto con vos es la única vez que podría hacerlo". Algo así me dijo, ya hace tiempo y la memoria ya saben.
Bueno, qué iba a decirle. Me senté de golpe y me lo quedé viendo, no olía mal a pesar de que estaba todo sucio, y no me habría hecho drama de que durmiera cerca mio si no fuera que me tocaba las piernas y tenía la pija parada asomada la cabeza por entre el pantalón. Me dio una mezcla de repulsion, asco y cierto deseo de tocarle la pija. Se la veía bastante gorda la pija, y me calentaba verla asomada del pantalón.
Bueno, cuando se dio cuenta que le estaba viendo la pija me agarro la mano con toda la naturalidad y me la puso encima de su cabeza o sea el glande. Se la apreté fuerte un momento y para qué. De una se puso a chuparme la conchita en medio de la plaza. Yo veía de vez en cuando algun transeunte que pasaba y se quedaba viendonos, pero igual no paraba de chuparme la conchita. La chupaba bastante bien o al menos se empeñaba, se notaba que tenía contenida mucha calentura.
Yo no me animaba a chuparle la pija pero hasta que me agarró de la cabeza y como que me obligó a tragarmela. Se la chupé y apenas la meti en la boca sentí un olorcito bastante desagradable pero tolerable. Se la chupé fuerte y profundo hasta que quise sacarmela de la boca porque se lo veía que estaba a punto de acabar, pero no me dejó y me obligó a que me llenara la boca de su huasca. No saben cuanta leche largó el desgraciado se me escapaba por las comisuras de los labios y me caian por el mentón, cada vez que trataba de sacarme la pija de la boca más fuerte se presionaba y me agarraba la cabeza. Al fin cuando ya estaba satisfecho me soltó y se acostó el lado mio como si nada.
Entonces me pare hecha un desastre , me limpie con unos pañuelitos la huasca y escupí todo, igual tragué bastante, y me dieron arcadas. Mientras me paraba para ir a algun baño empecé a vomitar y el vagabundo cagandose de la risa, me acuerdo que dijo "Te empachaste rubia" y zarandeo la pija una vez más.
Como pude llegué a un barcito y me lavé la cara la boca y el cuerpo. Me acuerdo que terminé tirada en el piso durmiendome del cansancio e intentando olvidar todo lo que habia pasado. Lo peor de todo es que no terminó de chuparme la conchita y yo no habia acabado...